divendres, 2 de setembre de 2011

¡Cuidense!


Todo lo que hacemos está empezando a ser "la última vez que...".

No somos buenas con las despedidas. Esa sensación de que simplemente es un hasta luego. De que el lunes volveremos a la Sábana y podremos subir al tejado con Cecita y Abi a ver las estrellas. O que nos quedan mil fines de semana para descubrir junto al resto las maravillas de un país como es El Salvador. Pero ahora ya no... ahora ya es de verdad un adiós. [...]



dilluns, 29 d’agost de 2011

Españoles por el mundo


[...] Antes de ir a cenar hemos estado mirando TVE internacional. Ha dado la casualidad que ponían "Españoles por el mundo", ¿y qué país tocaba hoy? Guatemala, por supuesto. Una lluvia de sensaciones me han caído encima. Lo primero, cuando llevaba quizás 20 minutos de programa, me he dado cuenta de que ese programa era repetido y que lo había visto en España. Se ve que cuando lo vi por primera vez no me causó demasiada impresión, no me identifiqué con lo que contaban. Hoy, sin embargo, he sonreído continuamente al oír el acento y las expresiones guatemaltecas. Creo que a partir de ahora podré discernir al acento guatemalteco del de los demás países de habla hispana. Y si no es por el acento, será por las expresiones: "Pase adelante", "con mucho gusto", "buen provecho" (después de haber comido), "seño", "con permiso", "¿verdad?", "ahorita mismo", "no tenga pena", "va vos", "cabal", "que de a huevo", "¿como así?", "¡puta!" (lo siento, pero es que lo dicen todo el tiempo), etc, etc. De repente me he dado cuenta de que siempre voy a llevar a este país en el corazón, que mi concepción de Guatemala estará siempre condicionada por lo que he vivido aquí, que no podré sentir lo mismo que antes, ya sea indiferencia, desinterés, o lo que fuera.

Nos habían repetido hasta la saciedad que volveríamos con el sentimiento de que nosotros nos llevábamos más cosas del país de las que habíamos aportado. Y no se referían a una maleta literalmente imposible de cerrar, que también. Hablaban de momentos, experiencias, vivencias, amistades, aprendizajes... Este sentimiento no me había invadido hasta hoy viendo "Españoles por el mundo: Guatemala". ¿Qué me van a explicar a mí de Guatemala? ¿Que en los buses hay conductores y cobradores? ¿Que al volcán Pacaya se puede subir en caballo? ¿Que en el Lago Atitlán hay casas preciosas de ricos? Pues todo eso ya lo sé. No quiero insinuar que estando aquí 7 semanas me he convertido en una experta del país, ni mucho menos, sólo quiero decir que todo esto ya no me sorprende. Y que sería capaz de participar en el programa, también. [...]



dimarts, 23 d’agost de 2011

Un jueves en Fray Bartolomé de las Casas y Chisec

Estas escapadas suelen empezar a primera hora de la mañana, haciendo que los largos trayectos en coche se conviertan en largas siestas un tanto moviditas. Esta vez nos recogen a las 6 am para vivir una nueva e interesante experiencia, y nos montamos en el auto más de los permitidos, como ya es costumbre (¡cuando vamos sólo 5 da la sensación de tener demasiado espacio!). Del inicio del viaje no se acuerda nadie, a excepción de Miguel que si no se acordara me preocuparía, pues era el conductor. La primera parada fue para engullir un suculento desayuno (tortilla de queso y tocino, banano frito, frijoles, tortillas, zumo de naranja natural y cafetito). Y de nuevo en el coche, ya más desveladas y descansadas, comenzamos a conversar, escuchar historias y observar por las ventanillas. Y es que creo que observando es la mejor manera de aprender de lo que nos rodea. Chiquillos de escasos 6 años andando por las orillas de las carreteras, cargados con algún que otro material y cuidando de sus hermanos pequeños. Perros que  creen que la carretera es el mejor lugar para tumbarse a descansar. Cerdos que se consideran animales de compañía y campan a sus anchas por los alrededores de las casas sin vigilancia. Aldeas enteras pintadas con los colores y logos de los diferentes partidos políticos que, con afán de conseguir el mayor número de votos, hacen promesas a esas personas sin recursos ni conocimientos, promesas que probablemente no cumplirán jamás. O vacas de las más curiosas que hayamos visto jamás: con joroba, con orejas gachas, con demasiados kilos de menos… ¡Y es que creo que Guatemala es el único lugar en el que uno puede encontrar vacas a las que se les marcan las costillas!

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La Felicidad

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Y acabaré contando que este ha sido mi último fin de semana en Guatemala y el más diferente a todos. Hemos podido descubrir la otra cara de la moneda, la de las personas que han recorrido menos su país que nosotros que llevamos 6 semanas aquí y hemos viajado sólo los fines de semana, la de las personas que nunca han subido a un chicken bus, la de las personas que no habían oído nunca hablar de la Playa de Tilapita. En ningún caso quiero criticar a estas personas. Son ellos los que llevan las empresas que tiran el país adelante. Simplemente quiero constatar que he conocido finalmente las dos grandes clases sociales de Guatemala y que estoy muy agradecida por la oportunidad que se me ha brindado.




dissabte, 20 d’agost de 2011

Living el SUD

Nos habían avisado. Éramos conscientes de que esto iba a suceder. Sabíamos que todo iba a ser distinto. Ahora podemos decirlo: estamos viviendo el SUD.

En cualquier experiencia de cooperación existe un periodo de adaptación. En ciertos casos este periodo se alarga más de lo esperado. En otros apenas lo notas. Pero siempre hay un punto de inflexión que te hace darte cuenta de que todo lo que estás viviendo es real, de que cada minuto cuenta y de que lo que estás viviendo es impagable.

Llevamos días sintiéndonos lempitas. Nuestros proyectos en la microfinanciera El Roble y en la iniciativa Juventud Rural están empezando a tomar forma. A base de insistir y del esfuerzo constante parece que arrancaremos un poco de iniciativa en estas cooperativas. Gota a gota, sin presionar, pero siempre adelante. Le hemos encontrado el truco a la ducha a cazos, e incluso Marta ha reparado en el ahorro de agua que esto supone. Hemos cabalgado en caballos sin silla de montar. Comemos tamal para desayunar como si de nuestro bol con cereales se tratara y nos hemos hecho fans de la anona rosada. Pero sentirse lempitas no es aún vivir el SUD.

Quizás hemos empezado a vivir un poco el SUD cuando hemos empezado a comprender la dureza de realidad de este país. Cuando hemos comprendido que encontrar tres cadáveres en San Nicolás (en la misma carretera por la que cada mañana pasamos), es algo a lo que están acostumbrados. Cuando hemos escuchado tantas historias de la guerra ocurridas apenas 20 años atrás, vividas por todos aquellos que nos las explican, que sentimos el sufrimiento pasado. Cuando vives bajo ciertas condiciones, y sabes que aunque para ti sea temporal, es todo lo que ellos conocen. Quizás hemos empezado a vivir un poco el SUD cuando hemos empezado a comprender el espíritu de este país. Cuando los niños hacen un cometa con dos palos y una bolsa y se pasan la tarde jugando. Cuando una sonrisa sabes que es de felicidad verdadera. Cuando agradeces estar donde estás y poder vivir todo lo que estás viviendo.

Pero me he dado cuenta que vivir el SUD significa mucho más. Es extraño intentarlo plasmar en palabras, pero ayer por la noche, mientras mirábamos las estrellas desde el tejado de casa me di cuenta. Somos una mota de polvo dentro del universo. Aquello que nos diferencia del resto de motas de polvo son nuestras experiencias. Nuestro día a día y aquello que nos rodea es lo que nos hace ser quienes somos. El SUD nos permite reflexionar en cada instante sobre lo que nos ha llevado a ser quienes somos. Permite ser parte de otro mundo que apenas podíamos imaginar tan complejo. No es solo la cultura que nos rodea, son las historias de las personas con las que vivimos. Aprender a verlo todo desde otro angulo te da una perspectiva que espero saber aprovechar al volver a casa.

Y aunque seguimos viviendo momentos sorprendentes, espero poder captar la esencia de cada instante para seguir viviendo el SUD.

Un abrazo desde Papiol remoto!





Busca lo más vital, no más


Sóc l'Oriol Martínez, de Sant Feliu de Llobregat, tinc 21 anys i tot just he acabat el meu quart curs de llicenciatura en administració i direcció d'empreses. Aquest estiu l'estic passant a Nicaragua, dins el marc del programa SUD d'ESADE. El Servei Universitari pel Desenvolupament és un programa de pràctiques de consultoria solidària en països del sud, concretament Honduras, Guatemala, El Salvador, Bolívia, Nicaragua i Costa Rica. Joves del nord que marxem al sud per aprendre i desaprendre, un vaivé constant en qualsevol intercanvi cultural.
Repartits en diferents organitzacions no lucratives, duem a terme projectes variats, relacionats amb allò que hem estudiat durant quatre anys en contexts que no hem estudiat. I precisament aquí està la gràcia, aquest és el repte. [...]


El final se acerca


Hoy hemos acabado de pagar a Charles nuestra estancia y eso me ha servido para darme cuenta de lo realmente poco que queda para que acabe esta aventura. Mañana Nacho, nuestro guardaespaldas, se va a Sta María de Chiquimula y cuando vuelva ya sólo quedarán 2 días para que Lidia nos abandone y menos de una semana para entregar mi proyecto.

Es una penita porque aquí no paramos de sorprendernos con todo lo que pasa y de conocer cosas maravillosas. Es un país donde hay unos paisajes impresionantes y la gente es muy agradable. Es verdad que tienen mucho que mejorar pero de ellos también se pueden aprender muchas cosas. No precisamente de Ángela, la chica que "limpia" los chocoyos ya que encima que no limpia se trae a toda la familia a comer aquí y nos deja la cocina muy sucia y desordenada.

Un beso.